El calentador eléctrico instantáneo se presenta como la evolución lógica del termo convencional: ofrece agua caliente ilimitada, elimina los tiempos de espera de recuperación y ocupa poco espacio. Sin embargo, aunque en el norte de Europa son un estándar habitual, en España su implantación es escasa y su instalación suele generar dudas o devoluciones tras la compra, ya que tiene unos requisitos de potencia muy exigentes que muchas viviendas españolas no cumplen.

En este artículo analizamos sus pros y contras para determinar si tu instalación eléctrica está preparada para uno o si es más seguro optar por el sistema de acumulación tradicional.

¿Cómo funciona?

Primero hay que comprender la diferencia radical en su funcionamiento respecto a lo que la mayoría tenemos en casa. El termo eléctrico convencional (de acumulación) funciona como una gran hervidora aislada que llena un depósito de 50 a 100 litros y calienta el agua lentamente mediante una resistencia de baja potencia.

Por el contrario, el calentador instantáneo (de flujo) carece de depósito. Su mecanismo se activa únicamente cuando abres el grifo: un sensor detecta el paso del caudal y enciende unas resistencias internas de muy alta potencia que calientan el agua en los pocos segundos que tarda en atravesar el aparato. Al cerrar el grifo, el consumo eléctrico cesa por completo.

Ventajas

Esta tecnología aporta tres beneficios:

  1. Suministro ilimitado: al no depender de un depósito finito, no existe el riesgo de quedarse a mitad de una ducha con agua fría porque alguien se duchó antes. Mientras haya electricidad y agua corriente, el aparato suministrará agua caliente de forma continua.
  2. Ahorro de espacio: al eliminar el tanque de almacenamiento, estos aparatos son muy compactos, lo que permite instalarlos en lugares impensables para un termo tradicional.
  3. Eficiencia energética: el calentador instantáneo solo gasta electricidad en el momento exacto en que estás usando agua, no como el termo convencional.

Desventajas

La principal queja de los usuarios que instalan estos equipos es la falta de estabilidad en la temperatura. A diferencia de un termo, que entrega el agua ya caliente, el calentador instantáneo tiene una capacidad física limitada para calentar el agua en tiempo real por lo que, a mayor caudal, menor temperatura.

Además, en invierno, si el agua de la red general entra en tu casa muy fría, el aparato necesita una potencia inmensa para elevarla hasta los 30-40ºC de una ducha confortable. SI el aparato no tiene potencia suficiente, no logrará calentarla. Para conseguir que el agua salga caliente, tendrás que cerrar parcialmente el grifo para reducir el caudal. Esto significa que, en los días más fríos, es posible que tengas que ducharte con un chorro de agua con poca presión para que salga a la temperatura adecuada.

El gran obstáculo

La potencia eléctrica necesaria, como comentamos, es el verdadero motivo por el que estos aparatos no son el estándar en España. Mientras que un termo tradicional funciona perfectamente con 1.500 W, un calentador instantáneo para ducha requiere potencias mucho más altas:

TipoPotenciaUso
Mini-Calentadores3,5 kW – 5 kWLavabo o fregadero.
Calentadores de ducha7 kW– 9 kWMínimo para ducharse.
Calentadores de confort12 kW – 24 kWCaudal y temperatura estables. Requieren casi siempre instalación trifásica.

La mayoría de las viviendas en España tienen contratada una potencia entre 3,45 kW y 5,75 kW para toda la casa. Si instalas un calentador que demanda 8 kW por si solo, hará saltar el interruptor de control de potencia (ICP) instantáneamente en cuanto abras el grifo, lo que obliga al usuario a aumentar la potencia contratada con su distribuidora, encareciendo la parte fija de la factura de la luz todos los meses.

¿Cuándo te compensa instalarlo?

Nuestra recomendación es muy clara dependiendo de tu tipo de vivienda:

  • Instala un calentador instantáneo si:
    • Es para una segunda residencia ya que, al no tener depósito, no tienes que vaciarlo cuando te vas para evitar congelaciones y no gastas nada en “sand-by” cuando la casa está vacía.
    • Es para un uso muy puntual, como un lavabo en un aseo de invitados.
    • Ya tienes mucha potencia contratada y, por tanto, te sobra margen.
  • No instales un calentador instantáneo si:
    • Es tu vivienda habitual y sois varios en familia.
    • Tienes una potencia contratada estándar.
    • Vives en una zona fría.