Respuesta rápida: El precio de la luz en España ha tenido un 2026 de dos mitades muy distintas. El primer trimestre cerró como el más barato de toda Europa (44,18 €/MWh), gracias a un récord histórico de generación eólica y solar. Desde abril la tendencia se ha invertido: la crisis en Oriente Medio encareció el gas, impulsando el tercer trimestre hasta una media de 116,60 €/MWh, más de 2,6 veces el dato del Q1, con septiembre cerrando en el pico más alto del año con 126,80 €/MWh.

Evolución trimestral del precio de la luz en 2026

TrimestrePrecio medioVariaciónQué pasó
Q1 202644,18 €/MWh—El más barato de Europa. Récord de eólica y solar.
Q2 2026~55,56 €/MWh+25,8%Apagón del 28 de abril + inicio de la crisis del gas.
Q3 2026116,60 €/MWh+109,9%Julio (104,75 €), Agosto (118,25 €) y Septiembre (126,80 €). Gas disparado y menor renovable.
Q4 2026 (previsión)127,25 €/MWh+9,1%Los futuros anticipan que la tendencia continúa al alza en el tramo final del año.

Qué ha marcado cada trimestre

Primer trimestre: el más barato de Europa. Enero empezó caro (71,67 €/MWh) por el frío, pero febrero se hundió a 16,41 €/MWh gracias a una producción eólica y solar sin precedentes en la serie histórica española. Marzo se mantuvo estable. El resultado: España cerró el trimestre más barato de toda Europa, muy por debajo de la media continental.

Segundo trimestre: el punto de inflexión. El 28 de abril se produjo un apagón que llevó a Red Eléctrica a operar desde entonces en modo de seguridad reforzado, con más peso de las centrales de gas y restricciones a la entrada de renovables. En paralelo, la tensión en Oriente Medio empezó a presionar al alza el precio del gas europeo. El trimestre cerró con una subida progresiva mes a mes: de 42,44 €/MWh en abril a 70 €/MWh en junio.

Tercer trimestre: la crisis del gas se traslada de lleno a la factura. Ha sido el trimestre más caro del año. Tras la escalada de julio (104,75 €/MWh) y agosto (118,25 €/MWh), septiembre confirmó la tendencia al alza cerrando en 126,80 €/MWh (+7,23%). La combinación de olas de calor, baja aportación eólica e hidráulica, y un gas presionado por el conflicto de Ormuz obligó a tirar de ciclos combinados, promediando un Q3 de 116,60 €/MWh.

Cuarto trimestre: lo que anticipan los mercados. Los futuros de electricidad sitúan el precio medio de octubre-diciembre en 127,25 €/MWh, confirmando que la presión se mantendrá en el tramo final del año. Aunque la cifra final dependerá de la evolución geopolítica y de la severidad del invierno, los mercados consolidan la tendencia de precios altos para el cierre del ejercicio.

Por qué ha cambiado tanto el precio a lo largo del año

El precio de la luz en España depende, sobre todo, de dos variables: cuánta energía renovable hay disponible (eólica, solar, hidráulica) y cuánto cuesta el gas natural, que es el combustible que «desempata» cuando las renovables no bastan para cubrir toda la demanda.

En el primer trimestre coincidieron viento y sol en niveles récord: apenas hizo falta gas, y el precio se hundió. A partir de abril, el escenario se invirtió: menos viento, más calor (más aire acondicionado), y un gas cada vez más caro por la crisis geopolítica en Oriente Medio. Esa combinación explica casi toda la subida del año.

Lo más preguntado

El precio depende principalmente de dos factores: la disponibilidad de energía renovable (eólica, solar, hidráulica) y el coste del gas natural, que marca el precio cuando las renovables no cubren toda la demanda. Un trimestre con mucho viento y sol suele ser barato; un trimestre con poca renovable y gas caro suele ser mucho más caro.

España genera electricidad mayoritariamente con renovables, pero cuando estas no bastan para cubrir la demanda entran las centrales de ciclo combinado, que usan gas. Por el sistema de fijación de precios del mercado mayorista, el coste de esa última central marca el precio de toda la electricidad de esa hora — por eso el precio del gas internacional influye directamente en la factura, incluso en hogares sin gas contratado.

Desde 2026, el cálculo de la PVPC incorpora un 55% de peso del mercado de futuros, frente al método anterior que dependía casi por completo del precio diario. El objetivo es suavizar los picos y valles del mercado spot en la factura de los consumidores con tarifa regulada, aunque la tarifa sigue reflejando la tendencia general del mercado a medio plazo.