El año 2025 encara su recta final y el mercado eléctrico lo sabe. Diciembre llega marcado por el descenso generalizado de las temperaturas y el encendido de la iluminación navideña, dos factores que tensionan la demanda y que, históricamente, empujan los precios al alza.

Si noviembre nos dio un pequeño respiro cerrando con un precio medio de 0,136 €/kWh, las previsiones para este último mes no son tan optimistas. La falta de horas de sol y el mayor uso de la calefacción eléctrica amenazan con devolver al PVPC a la senda alcista, rozando cotas que no veíamos desde el inicio del otoño.

Te contamos cómo está evolucionando el mercado regulado, qué podemos esperar en las próximas semanas y por qué este puede ser un buen momento para revisar tu tarifa de electricidad.

Cierre de noviembre 2025: El precio medio se estabiliza

El mes de noviembre ha puesto fin, momentáneamente, a la escalada que veníamos sufriendo en otoño. El precio medio del PVPC ha cerrado en 0,136 €/kWh, lo que supone un pequeño respiro si lo comparamos con los 0,146 €/kWh que marcamos en octubre.

Esta bajada, cercana al 7%, se ha debido principalmente a una buena aportación de la energía eólica durante las primeras semanas del mes, que ha logrado frenar la presión del precio del gas en los mercados internacionales.

Pero cuidado con la letra pequeña de la media: El dato mensual esconde dos realidades muy distintas. Mientras que la primera quincena disfrutamos de precios moderados, la recta final de noviembre ha mostrado una clara tendencia alcista. La llegada del frío y la menor radiación solar han provocado que los últimos días del mes cierren con costes diarios muy superiores a la media, actuando como un aviso de lo que nos espera en diciembre.

Previsión PVPC diciembre 2025: ¿Qué pasará con la factura en Navidad?

Si los últimos días de noviembre han servido de anticipo, las proyecciones para diciembre confirman el cambio de escenario. Los modelos de futuros y la tendencia del mercado mayorista (OMIE) apuntan a que el precio medio del PVPC podría escalar hasta situarse en el entorno de los 0,16 €/kWh.

Esto supondría un encarecimiento notable respecto al mes anterior, rompiendo la barrera psicológica de los 15 céntimos que habíamos logrado evitar durante gran parte del otoño.

El peligro de las «horas punta» navideñas

Más allá de la media mensual, la clave de diciembre estará en la distribución horaria. Al tener menos horas de luz solar, la generación fotovoltaica desaparece mucho antes (sobre las 18:00h), justo cuando se produce el pico de consumo por la iluminación navideña y la actividad comercial.

Esto provocará una brecha de precios muy acusada:

  • Madrugadas y mediodías: precios moderados.
  • Tardes-noches (19h – 22h): picos máximos diarios que penalizarán especialmente el consumo en las horas de cenas y reuniones familiares.

En definitiva, todo apunta a que la factura que recibiremos en enero (correspondiente al consumo de diciembre) será una de las más exigentes del año.

Factores clave: Frío, gas y demanda energética

Para comprender por qué el mercado se tensiona tanto en estas fechas, debemos analizar la «tormenta perfecta» que se forma en el mix de generación eléctrica durante el invierno:

  • El desplome de la producción solar: diciembre es el mes con menos horas de luz del año. Esto reduce drásticamente la aportación de la energía fotovoltaica (la más barata), eliminando el «efecto colchón» que suaviza los precios durante las horas centrales del día en primavera y verano.
  • La demanda térmica se dispara: con las bajas temperaturas ya instaladas, el consumo de los hogares cambia. Los sistemas de calefacción eléctrica (bombas de calor, radiadores, termos) funcionan a pleno rendimiento, elevando la demanda total del sistema justo cuando la oferta renovable es más escasa.
  • Mayor dependencia del gas (Ciclos Combinados): al haber menos sol, el sistema eléctrico necesita recurrir con más frecuencia a los ciclos combinados de gas para cubrir la demanda. Como el gas natural sigue siendo la tecnología que marca el precio marginal en muchas horas, su entrada en el mercado encarece automáticamente el kWh final que pagamos los consumidores.

En resumen: consumimos más energía en un momento en el que producirla es más caro, y esa ecuación se traslada directamente al PVPC.

Balance del año 2025: ¿Ha sido un buen año para el mercado regulado?

Si echamos la vista atrás, 2025 ha sido el año de la «doble velocidad» en el mercado regulado, confirmando que el PVPC sigue siendo una tarifa para usuarios activos y atentos.

Durante la primavera y parte del verano, la tarifa regulada fue imbatible. Gracias a las lluvias y al auge renovable, vimos meses con precios medios históricamente bajos (incluso con horas a 0 euros), donde estar en el mercado libre suponía pagar de más innecesariamente. Quienes aprovecharon esa ventana, lograron ahorros significativos.

Sin embargo, el cierre del año ha vuelto a mostrar la cara amarga de la indexación horaria. La reforma del cálculo del PVPC (que incorpora una pequeña parte de precio a futuros para reducir la volatilidad) ha amortiguado ligeramente los picos extremos, pero no ha sido suficiente para evitar las subidas cuando el mercado mayorista se tensiona.

La conclusión del 2025 es clara: El PVPC ha dejado de ser esa «tarifa refugio» donde uno podía estar tranquilo sin mirar el reloj. Se ha consolidado como una opción puramente estacional: muy rentable con buen clima, pero expuesta a riesgos financieros en cuanto llega el frío o la calma eólica.

¿Merece la pena seguir en PVPC de cara a 2026?

Con los datos sobre la mesa y mirando hacia el primer trimestre de 2026, el escenario invita a la prudencia. Enero y febrero son, históricamente, los meses más duros para el mercado eléctrico debido al frío intenso, y todo apunta a que el inicio del nuevo año seguirá esta tónica de precios elevados.

¿Para quién es el PVPC ahora mismo? Solo te recomendamos mantenerte en la tarifa regulada si tienes una alta capacidad de gestión de tu consumo (puedes mover casi todo tu gasto a madrugadas o fines de semana) y no te importa asumir el riesgo de subidas puntuales en tu factura durante el invierno.

Ante un invierno que se prevé exigente, blindar tu precio con una tarifa fija es la estrategia más segura para proteger tu economía doméstica en el arranque de 2026.