Nos venden la airfryer como la revolución de la cocina saludable y económica, pero realmente no deja de ser un horno de convección forzada en miniatura.

¿Qué significa esto? Básicamente que, al igual que los hornos industriales, utiliza un ventilador potente para mover el aire caliente a gran velocidad. Esto consigue que el calor llegue antes al interior de los alimentos y se cocinen más rápido.

La pregunta que nos hacemos hoy es si financieramente tiene sentido. ¿Es cierto que ahorra tanta luz o solo es que cocina más rápido? Para responder a esto, vamos a comparar dos factores clave: el volumen a calentar (tamaño del aparato) frente a la cantidad de comida (lo que realmente te vas a comer).

Detalle de los escenarios analizados

Para poner a prueba la eficiencia energética, hemos sometido a ambos “contrincantes” a tres situaciones de cocina real para ver cómo afecta el volumen de alimentos al consumo final.

Escenario 1. “El picoteo”

600 gramos de patatas gajo. Es el uso más habitual. Poca comida, tiempos cortos. Aquí el horno juega con la desventaja de tener que calentar unos 70 litros de aire para un plato pequeño.

Escenario 2. “El asado”

Un pollo entero de 1,5 kg. Una cocción larga (más de una hora). Aquí el horno recupera terreno gracias a su inercia térmica (conserva bien el calor), mientras que la airfryer debe mantener el ventilador a tope todo el tiempo.

Escenario 3. “La cena familiar”

Una cena completa para 4 personas, alitas + guarnición. En el horno, cabe todo a la vez usando dos bandejas. Sin embargo, en la freidora de aire no cabe todo a la vez, por lo que estaríamos obligados a cocinar por tandas, teniendo que hacer dos ciclos consecutivos.

Resultados

Tras aplicar la tarifa eléctrica estándar (0,24 €/kWh incluyendo impuestos) a los tiempos de cocinado reales, la termodinámica dicta sentencia. No todos los platos son iguales ante el contador de la luz.

Para los que prefieran el detalle exacto, aquí está el desglose financiero por receta:

AparatoTiempo encendidoCoste por plato
Horno (patatas gajo)45 min0,36 €
Airfryer (patatas gajo)23 min0,13 €
Horno (pollo asado)90 min0,72 €
Airfryer (pollo asado)58 min0,32 €
Horno (cena completa 4 ps)50 min0,40 €
Airfryer (cena completa 4 ps)48 min0,27 €

Los números cuentan una historia muy interesante:

  • En raciones pequeñas, la victoria de la airfryer es aplastante. Te cuesta casi el triple encender el horno para esto. Financieramente, usar el horno para una ración individual es un desperdicio de energía.
  • Para raciones medianas, el ahorro sigue siendo notable (0,40 € de diferencia a favor de la airfryer), aunque el horno empieza a ser más eficiente una vez está caliente.
  • Por último, para raciones grandes, nos encontramos con el límite de la eficiencia. La diferencia de coste se reduce a apenas 13 céntimos.

¿Merece la pena ahorrar 13 céntimos a cambio de tardar el doble y tener que gestionar turnos de comida? Probablemente no. Cuando el volumen de comida es alto, la comodidad del horno vale mucho más que ese pequeño ahorro.

Retorno de inversión (ROI). ¿Cuándo recupero mi dinero?

Muchos usuarios compran este aparato pensando que el ahorro de la luz pagará el electrodoméstico en dos meses. Veamos que dicen nuestros datos. Supongamos que te compras una airfryer de gama media (90€) y que la usas 3 veces por semana alternando recetas. Según nuestra simulación, el ahorro medio ponderado es de 0,25 € por uso. Si dividimos la inversión entre el ahorro, el resultado es de 360 usos.

¿Qué significa esto? Si la usas 3 veces por semana, tardarás 2 años y medio en amortizar la compra solo con el ahorro de luz. Y si la usas a diario (comidas y cenas), tardarás únicamente 6 meses.

Como vemos, la airfryer es rentable, pero es una inversión a largo plazo. No la compres si piensas que vas a notar un bajón drástico en tu factura eléctrica el próximo mes si le vas a dar un uso estándar. Cómprala por salud, por velocidad y por comodidad. El ahorro económico llegará, pero será una carrera de fondo.

Ficha técnica

Para esta simulación, comparamos un horno estándar frente al modelo de airfryer más vendido (tamaño familiar). Las diferencias físicas son las que marcarán el resultado en la factura:

  • Horno convencional:
    • Volumen = 70 litros.
    • Potencia media = 2.000 W.
  • Airfryer:
    • Volumen = 5,5 litros (modelos XL).
    • Potencia media = 1.400 W.