En la escala de las etiquetas de eficiencia energética, la B ocupa el segundo lugar en el podio, solo por debajo de la etiqueta A, aquella que marca la máxima eficiencia y que corresponde a las tecnologías más modernas capaces de ofrecer un consumo muy bajo. Esto quiere decir que vivir en una casa con electrodomésticos de etiqueta B nos brindará también un gran ahorro en el consumo energético, solo superado por aquellas viviendas que buscan la excelencia de la mano de las tecnologías marcadas con la clase A.

Si te interesa conocer en qué consiste la etiqueta de eficiencia energética B, sus características y cómo se compara con la etiqueta de eficiencia energética A, continúa leyendo y descubre cómo tomar decisiones inteligentes que promuevan un consumo responsable a la hora de elegir tus electrodomésticos.

¿Por qué es importante el etiquetado energético?

La etiqueta energética funciona como una especie de “documento de identidad” sobre la eficiencia de un electrodoméstico, gracias a la cual podemos comparar con mayor facilidad qué aparatos consumen menos energía. Este sistema, vigente en la Unión Europea desde 1994, clasifica los productos desde la letra A (máxima eficiencia) hasta la G (mínima eficiencia).

Desde su irrupción en el mercado, el sistema de etiquetado energético se estableció como una herramienta clave para promover la eficiencia y el consumo responsable de energía en el ámbito doméstico. Así, en la actualidad, es reconocido por cerca del 95 % de la población europea y utilizado como guía cada vez que necesitamos comprar un electrodoméstico para nuestro hogar.

El impacto del nuevo etiquetado energético ha incentivado a las empresas a innovar en la fabricación de productos cada vez más eficientes capaces de generar un ahorro mayor para los usuarios. Además, ha contribuido a una reducción del 10 % en el consumo total de energía primaria en la Unión Europea.

Características de la etiqueta de eficiencia energética B

Como hemos adelantado en la introducción, hablar de una etiqueta de eficiencia energética B es sinónimo de un alto nivel de eficiencia, solo por debajo de la excelencia que aporta contar con electrodomésticos de clase A, aunque la diferencia entre ambos suele ser muy pequeña. Entre las características más destacadas del etiquetado de clase B podemos mencionar:

  • Ahorro real a medio y largo plazo: los productos marcados con una etiqueta de eficiencia energética B de color verde consumen significativamente menos energía que la media, con un ahorro que puede rondar hasta el 50 % con respecto a otros electrodomésticos de menos eficiencia, más bajos en la escala de eficiencia energética.
  • Relación óptima entre calidad-precio: la clase B se presenta como una de las mejores opciones en relación calidad-precio, ya que permite obtener un rendimiento energético muy alto sin tener que pagar el extra que muchas veces supone hacerse con un electrodoméstico de clase A.
  • Ideal para electrodomésticos de gran consumo: la clase B destaca a la hora de reducir el consumo en electrodomésticos de gran consumo tales como lavadoras, secadoras, lavavajillas y frigoríficos.
  • Contribución al bienestar y la sostenibilidad energética: elegir electrodomésticos de clase B que consuman menos energía ayuda a reducir el impacto de la huella de carbono, proteger el medio ambiente y contribuye a conseguir un mayor confort para los usuarios que los utilizan en su hogar.
  • Valorización de la propiedad: contar con electrodomésticos de alta eficiencia energética en casa puede contribuir fácilmente a aumentar el valor de la vivienda en el mercado.

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Comparación del consumo de energía de electrodomésticos con etiqueta A y B

Aunque la diferencia en el ahorro de consumo que aporta un electrodoméstico con etiqueta A o B suele ser pequeña, a la hora de comprar un electrodoméstico, es importante echar un vistazo a ejemplos prácticos que comparen el consumo de ambos.

Tomando como referencia el precio de la tarifa A Tu Aire Luz Siempre de TotalEnergies si se contrata online (0,119 €/kWh), la comparación se mostraría así:

Electrodoméstico
Coste anual Clase A
Coste anual clase B
Diferencia de coste anual
Frigorífico
17, 85 €
22,61 €
4,76 €
Frigorífico
11,90 €
19,04 €
7,14 €
Frigorífico
21,42 €
26,18 €
4,76 €

Con un consumo anual de 150 kWh supondría un gasto anual de 17,85 €, mientras que con un frigorífico de Clase B con un consumo de 190 kWh ascendería a 22,61 € anuales. Esto representa una diferencia de 4,76 € al año..

Con un consumo anual de 100 kWh tendría un gasto de 11,90 €, frente a los 19,04 € de una lavadora de Clase B (160 kWh). Aquí, la diferencia en el coste anual es de 7,14 €.

Con un consumo de 180 kWh al año, el gasto sería de 21,42 €, comparado con 26,18 € de un lavavajillas de Clase B (220 kWh), ahorrando, como en el primer caso, 4,76 € al año con el de Clase A..

Con estos datos, aunque parece evidente que la clase A es más eficiente y permite un ahorro mayor, queda claro que la clase B sigue siendo una opción más que rentable para quienes buscan reducir su consumo energético sin realizar una inversión inicial tan elevada como la que provocaría comprar un electrodoméstico con etiqueta de eficiencia energética A.

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